Mi propósito es inspirar el cambio de las personas que se sienten bloqueadas. Quiero que se sientan motivados para tomar decisiones y emprender acciones con confianza.
Puede que estés en un momento de tu vida en el que te preguntes...
Por qué no sabes lo que quieres, por qué te cuesta hacer cambios, por qué te enfadas, por qué trabajas en algo que no te llena, por qué a veces sientes angustia en el pecho.
Tranquilo, has llegado al lugar correcto.
Entiendo perfectamente ese sentir.
Sabes lo que no quieres, pero no sabes lo que quieres
¿Cuántas veces te ha sucedido que has tenido que pasar por experiencias incómodas para poder llegar a lo que fluye de verdad en tu vida?
En realidad, no hay decisiones buenas o malas.
Sí las hay más coherentes contigo mismo. Y eso es lo que marca la diferencia.
Has cumplido con tus “deberes” y todo lo que “tenías que hacer” para ser la madre o el padre ideal, tener el trabajo por el que obtienes el reconocimiento, la casa, el coche y seguir con las tradiciones familiares y sociales.
Y sin embargo parece que te falta algo.
Me gusta que la gente consiga lo que quiere, sobre todo cuando no sabe lo que quiere.
Hola, soy Mercedes
Estoy aquí para ayudarte a re-conocer tu valor y que tu vida sí tiene sentido y mucho.
Quiero que las personas que se encuentran en una situación de stop en su vida lo vean como la gran oportunidad de conocerse mejor, escuchar su interior y emprender de una forma consciente lo que realmente quieren en cada área de su vida.
Siempre he creído en el ser humano, me gustan las personas, sus diferencias y curiosidades y lo que nos conecta por ser quienes somos.
Las personas que me conocen me dicen que cuando hablan conmigo es como si les leyese y les reflejo en palabras, gestos y emociones lo que están sintiendo.
Me gusta pensar que soy uno de esos clics que la persona necesita para tomar consciencia de su propia chispa, como cuando presionas un encendedor para hacer salir la llama.
Sabes que hay algo que tienes que hacer, hasta tu cuerpo te lo dice, pero no tienes idea de por dónde empezar, ni cómo, ni con quién. Y eso genera tal bucle que te sientes bloqueado.
Conozco bien esa sensación
Yo te acompaño desde ese momento personal, inspirándote a recuperar y re-conocer lo que has obviado y olvidado por el camino, y a tomar consciencia de aquello que te bloquea.
Y lo que comentan las personas con las que trabajo, y en general mi entorno, es que lo transmito de una forma mundana, lo normalizo y lo bajo a la tierra.
Desde esa nueva visión se sienten más relajados y más dispuestos a observar lo que les sucede como algo transitorio y no les parece tan complicado o aterrador ahondar en uno mismo.
Gracias a este trabajo de introspección he creado mi propia metodología.
No sigo ningún esquema, ni copio ningún método estándar que vale para todo y para todos. Mi maestra y guía es mi intuición, y baso mis entrevistas, análisis y diagnóstico en cuestiones que te llevan a tu valor personal, poniendo el enfoque en lo que de verdad importa y aporta, apartando lo que no sirve.
Cambiar no es tan difícil, lo que cuesta es empezar.
Para hacértelo más fácil te he escrito una carta que te ayudará a descubrir “Lo que no eres”, ese es el comienzo para...
RE-CONOCERTE y SALIR DEL BUCLE
“Te cuento cómo he llegado hasta aquí”
¡Qué poco me conocía!
Estudié publicidad y relaciones públicas, me gustaba y descubrí algunas de mis cualidades durante el período universitario, aunque seguía enfocándome en lo que me faltaba para sobresalir.
¿Qué sería? ¿Qué tenía que hacer?
Luego llegó el mundo profesional y la carrera hacia el otro gran objetivo de la vida, además de la felicidad: ¡el éxito!
Existe la creencia de que el reconocimiento de tu éxito viene principalmente por tu carrera profesional, como si una mujer no pudiese ser reconocida en ninguna otra área de la vida.
Así que mi objetivo era tener un buen "cargo".
Es tan importante mantener ese reconocimiento que, si algo falla o no sale bien, ufff, eso pesa mucho, significa que no vales. Un despido, cambios de trabajo, no se ven como éxito, y eso también me sucedió.
Ser madre no te cambia la vida, ser madre te hace más consciente de lo que necesitas cambiar en tu vida. O por lo menos eso es lo que yo descubrí.
De niña escuchaba que había que estudiar mucho, ser obediente, hacer «los deberes» y ser «buena» persona, para ir a la universidad y hacer carrera.
Honestamente, lo más parecido que yo experimenté al recorrido de una carrera, y de fondo, fue la maternidad.
Siempre había sido una niña cumplidora, pero la verdad que no me sentía plenamente feliz en cada uno de esos cumplimientos.
Me acostumbré a adaptarme para hacer las cosas «bien», pero siempre había algo que no encajaba. En el colegio no destacaba en ninguna materia y, aunque socializaba de maravilla, conectaba personas y disfrutaba experimentándolo, no había notas para eso y en el fondo me creía insuficiente o solo suficiente.
Entonces sentí el fracaso, pero ¿qué pasaba conmigo? ¿algo malo? y otra vez:
¡Qué poco me conocía! Mis emociones, mis anhelos, mi fortaleza, mi valor, mi verdad, el presente.
Resultó que mi experiencia no iba a ser así y, cuanto antes lo aceptase, antes me iba a abrir a la experiencia más reveladora y consciente que me brindó la vida.
No me quedó otra que PARAR a observarme, a darme sin pensar, a pedir y recibir ayuda, vivir presente y aceptar lo que es.
Durante el período del hospital descubrí muchas cosas esenciales. La primera, que siempre se puede hacer algo, aunque creas que no.
Me pasé las horas en el hospital dando la mano a mi hijo. Y me sentía útil haciéndolo, porque siempre hay algo que está en tus manos.
Sin embargo, la vida es generosa y siempre te da la oportunidad de volver a conocerte: re-conocerte. Y esa oportunidad en mi caso vino con la maternidad y en forma de Stop.
Después de 6 años tratando de quedarme embarazada los médicos me dijeron que lo tenía muy complicado, con mi diagnóstico era casi imposible. Aun así, me puse en tratamiento y en circunstancias muy improbables, se formó un embrión y nació mi hijo.
Ese mismo día, por su piel moradita, detectaron que tenía una cardiopatía y requería de una operación inmediata para salir adelante.
Todo el plan que yo tenía se vino abajo. Nada fue como yo había planificado.
¡Yo que pensaba tener el control y lo tenía todo organizado y preparado! Creía que iba a ser como cuando nacieron los hijos de mis amigas o como en las películas o como en los libros.
También me abrí a recibir ayuda. Fue algo nuevo para mí ya que siempre me ha costado pedir.
Y empezaron a salir las respuestas a todas las preguntas que me había estado haciendo:
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Somos diferentes, y sobresalimos cuando lo somos, no cuando encajamos.
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No pasaba nada malo conmigo, solo que tenía una visión muy distorsionada de quién era y no me conocía. Por lo tanto, me costaba CREER en el valor que aporto por ser quien soy.
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De lo único que tenemos control es de nosotros mismos. Las circunstancias externas no nos definen y podemos elegir qué queremos CREAR en cada momento.
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No se trata de hacer, sino de DAR.
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El verdadero VALOR de este mundo es lo que das cuando sale de tu interior, en plena confianza.
Resultó que cada uno de mis amigos, amigas, familiares, me ayudó por ser como era. También se dedicaron a DAR, desde lo que les salía de dentro, eso que llamamos “tu mejor versión”. Les notaba muy presentes, me llegaba su energía, su pensar y su sentir.
Todo contaba y me ayudaba.
Aprendí que cuando cada persona está en sí mismo ya aporta. No necesitaba que pasasen por lo que estaba pasando, les necesitaba en su sitio, en su ser. Y así era perfecto.
Después, tras la recuperación de mi hijo, me quedé en casa cuidando de él y de mí. Sabía que no quería volver a la forma de trabajo anterior en empresas, pero no tenía claro qué quería realmente.
Comencé nuevas lecturas, estudios e investigaciones sobre el autoconocimiento, las relaciones, la mente…
Esta experiencia me enseñó que, al igual que los médicos hacen un reconocimiento físico para dar un diagnóstico, también necesitamos llevar a cabo ese mismo re-conocimiento en nuestro interior.
Tomar consciencia de cómo nos tratamos a nosotros mismos y qué nuevos hábitos y acciones podemos emprender.
Y así llegué a mi diagnóstico, conectando emociones, experiencias, valores y personas.
AHORA sé que nada es ni ha sido por casualidad, que la forma en la que yo supero las dificultades es única, ya que no me quedo en lo superficial o con lo convencional.
He encontrado el sentido vital a mis cuestionamientos, análisis, visiones y conexiones para DAR e inspirar soluciones individuales a las personas que pasan por circunstancias en las que se sienten bloqueadas y se plantean esas mismas preguntas.
Nos bloqueamos porque no atendemos las necesidades de nuestro órgano motor, el corazón. Entonces se bloquea. La forma que yo he encontrado para desbloquearlo es sencilla: Preguntándole AbiertaMente
Creo que la clave para re-conocerse está en valorar todos esos pequeños detalles, gracietas y curiosidades sobre ti.
Te comparto algunas mías:
- Me gusta perderme, en el coche o paseando, siempre descubro algo nuevo y gente interesante.
- Reconozco que puedo ser un poquito demasiado intensa con mis análisis y cuestionamientos. No me gustan los convencionalismos, por ejemplo, cuando una palabra se dice mucho y en automático, yo busco otra. Desde niña si encuentro algo incoherente lo manifiesto y no me he llevado precisamente aplausos por ello. La verdad que me gusta llegar al fondo del asunto y a la causa y con eso hay personas que conectan y otras que no.
- Estudié Publicidad y Relaciones Públicas, y he trabajado en marketing, comunicación e imagen de marca para diferentes empresas. Me encanta organizar eventos, unir personas, la psicología, la filosofía y todo lo que tenga que ver con la energía y el ser humano.
- Conozco gente muy diversa de forma muy espontánea, me encanta hacer conexiones entre personas, es pura magia.
- A menudo me sucede que pienso en alguien y me llama o aparece.
- He vivido siempre en Madrid, pero ahora vivo en la costa alicantina, en Jávea. Desde que vivo aquí soy más dueña de mi tiempo y más consciente de mis prioridades para enfocarme en lo que de verdad importa. En mi perfil de IG @javearica, comparto planes chulos, eventos y proyectos con alma de este bonito lugar.
- Hablo inglés, francés y me desenvuelvo con el italiano. Me encanta relacionarme con personas de diferentes países. Donde vivo hay más de 50 nacionalidades y es muy interesante e inspirador conocer sus historias.
